miércoles, 14 de diciembre de 2016

Rogue One, un huevo huero, pero de oro, de Disney Wars

En la víspera del estreno de lo nuevo de Disney Wars (me parece un insulto llamarlo Star Wars, porque salvo el envoltorio todo es distinto, y peor para los que hemos sido seguidores de la saga durante décadas), quiero publicar esta entrada dando algunas razones del porqué antes de verla ya la considero despreciable (atrevimiento por el que algunos me adjetivarán de la misma manera). Huyendo de los fanáticos que solo ven a través del filtro que les dicta Disney, incentivados por su campaña estupenda en redes sociales, y se comen todo con una sonrisa en la boca o que lo justifican tirando de cómic de Marvel (que también es de Disney así que no le va a llevar la contraria), este spin-off se puede definir en una sola frase: «show me the money». Sí, porque lo único que buscan con esta cinta es engrosar sus arcas. No nos debería de extrañar ya que ese fuera el motivo por el que compraron la franquicia, pero que lo sepamos no quiere decir que nos guste, sobre todo viendo la calidad de su Episodio VII, para los que les interese, aquí está la crítica de esta película (realizada como mandan los cánones, es decir, una vez vista). Además, nos han amenazado con tener una cinta anual de Disney Wars hasta 2050, el concepto de exprimir la gallina de los huevos de oro se les queda muy corto. Aunque sean huevos hueros como este.

Vamos a hablar de lo que le interesa a Disney; los dólares. Aquí su movimiento ha sido magistral: 2.068 millones y pico, más que la antigua trilogía (1.789 millones) y casi tanto como la nueva (2.422 millones), con una sola parte. Contando con que compró todo el tinglado por cuatro perras; negocio redondo. Veremos a ver cuánto recauda con esta, aunque yo estimo que menos de la mitad que el Episodio VII. Al tiempo. Si sumamos todo el merchandising la cifra es astronómica. Ya hay gente que se está bañando en dinero y disfrutando de los euros que han ganado, al estilo Tío Gilito.